Bueno, tenía pensado enfocar mi retorno a este, nuestro amado blog, hacia unas posiciones más constructivas, sin embargo, las circunstancias forzadas por la publicación del Capítulo final del último episodio del Cuarto Volumen de Héroes ("An Invisible Thread") me impiden poder retomar mi entrada a este proyecto con un artículo de alabanzas.
Llegó, sin duda, el final esperado del cuarto volumen de Héroes, algunos esperábamos que este capítulo no fuera el final del volumen, sino el final de la serie, pues esta se había mantenido con interés y acierto hasta entonces, pese a tener unas inestabilidad e incoherencias puntuales de guión bastante sangrantes. Digan lo que digan los "devoradores semanales de series" (que no buscan una obra correcta en su conjunto e
interesante, sino simplemente, pasar semana a semana viendo capítulos hasta que el visionado aburra - público que por cierto, perpetua la gestión moderna de las series y el deterioro de calidad de las mismas - ) la serie había aguantado hasta este punto ya tambaleándose, y era, sin duda alguna, el momento de hacer un final magistral que cerrada todos los hilos y argumentos, que dejara satisfecho a los seguidores de la serie, y que frenara el fenómeno a tiempo para evitar una degeneración que deje, a los que buscamos una historia en su conjunto que nos dibuje una sonrisa en la cara, decepcionados con la serie en su conjunto.
La serie no va a acabar, quiere renovarse la misma por un quinto volumen (Llamado Redención), y el capítulo que hemos visto no es, para nada, un capítulo bueno. Es más, siendo sinceros y sin pelos en la lengua ha sido horrible (Si no quieres ver spoiler es el momento de que dejes de leer), vergonzoso y que parece más una broma de mal gusto que un capítulo en condiciones.
Todo empezaba relativamente bien, como era de esperar, Sylar se hará pasar por Nathan e intentará llegar al presidente para sustituirlo con el poder de Metamorfo, la familia Petrelli al completo intentará evitarlo, con la ayuda indispensable de Noah Bennet, Matt Parkman así como Hiro y Ando. ¡Bien, hasta aquí todo parece normal! Con estas fichas sobre el tablero la partida prometía ser apasionante, ¡y no empezó tan mal! La jugada que Sylar le hace a Danko es magistral, aunque no terminamos de entender por qué no hizo desaparecer a uno de los pocos que sabía realmente que poseía la habilidad de metamorfo. Cuestiones sobre lo que hubiéramos hecho nosotros a parte, el movimiento no era descabellado, y la historia avanzaba con corrección.
Y entonces empieza la devacle, la historia se mantiene relativamente cohesionada y coherente, pero a mitad del capítulo empiezan a desencadernarse a toda velocidad acontecimientos que van desvirtuando la historia, dejándonos perplejos primero y decepcionados después.
Todo empieza a destrozarse cuando entra en escena un personaje que poco pintaba ya en la historia en este volumen, y sí, estoy hablando de Peter Petrelli, que reaparece de la nula importancia para convertirse en el salvador del mundo mundial, logrando (no se sabe aun como) tocar a un Sylar con más habilidades para defenderse que pelos y absorviendo de golpe (Se da a entender) todos sus poderes (aunque sólo vemos como utiliza el de metamorfo, y suponemos que el de regeneración, si no no entendemos como sobrevive a los calambrazos que Sylar le da).
Ala, de golpe lo hemos vuelto a hacer, hemos traido, de la nada, de nuevo al Superman, omnipotente que en un par de escenas se convierte tan poderoso como el supervillano que, para obtener el suculento poder al que ha llegado, no sólo ha tenido que trabajárselo durante toda la serie, sino que dar pie a toda una serie de historias y alianzas que son las que han dado vida al Volumén 4.
Bien, posteriormente vemos a Sylar volar... ¡Sin haber utilizado la Aptitud Intuitiva con Nathan! (Cuando este aun estaba vivo). Teorías hay miles sobre cómo pudo comprender su poder sin abrirle la tapa de los sesos, confirmada... ¡Ni una sola! (Los guionistas no se tomaron el detalle de explicarnos esa escena que, directamente, podían haberse ahorrado haciendo que Sylar entrase en escena de cualquier otra manera).
Y luego la muerte de Nathan, ¡qué manera tan heróica y épica de matar y quitarse de en medio a un personaje que lleva, nada más y nada menos, que en la serie desde el primer capítlo! (Y el que no coja esta ironía, es completamente imbécil), ¡vamos, hubiera sido más épico que Nathan hubiera muerto de un arañazo de Bigotitos, así al menos, nos hubiéramos reid
o un poco!
Posteriormente Hiro descubre gracias a Suresh (Que aparece fugazmente, cuando ya hace tiempo que tiene nula importancia en la historia y siendo esta una nueva excusa para intentar volver a meterlo en la trama) que no puede utilizar sus poderes sin que le afecten negativamente y pudieran producirle la muerte... ¡Pero te lo sueltan de golpe! Sin explicarlo demasiado por supuesto y no profundizando más en esto, ¡qué manera más vil y mezquina de sacarse de la manga un nuevo hilo conductor para darle historias a Hiro en el quinto volumen!
Pero bueno, a esta parte de la historia no realizaré más ataque, pues es la más potable del capítulo entero.
Pero llegamos al final, ¡oh, temido final! Si creíamos que lo habíamos visto todo estábamos equivocados. Superman entra en escena de nuevo, Noah le trae un "somnífero que podría dormir a un elefante" para que lo utilice contra Sylar. Peter consigue engañar a Sylar y hacerse pasar por el presidente, y de buenas a primeras, ¡ZAS! Le clava el somnífero y a dormir, se acabó Gabriel Gray y el magistral plan porque un niñato con complejo de EMO ha decidido (por designio de Guión) convertirse de nuevo en Supermán en el último capítulo.
¡Y si pensaban que lo han visto todo no se larguen todavía, que viene lo mejor! Las incoherencias se desencadenan de golpe. A la señorita Ángela Petrelli le parece más coherente sustituir a su difunto hijo por un Sylar con el poder de Metamorfo y la mente alterada por Parkman para que crea ser realmente Nathan, que utilizar la sangre de Claire o del propio Sylar para resucitar a Nathan (Como ya ocurre en volúmenes anterior). ¡No sólo esto, sino que así se cepillan a Sylar de la serie! Parkman le borra la memoria y se convierte en el nuevo Nathan, y ala, mama tan contenta, ¡ojos que no ven corazón que no sienten! Total, ¡a su hijo lo seguirá interpretando el mismo actor!
No hace falta decir más... ya no hago referencia al adelanto del siguiente volumen porque lo de la "mujer agua" me parece desquiciante, sacado de la manga e igualmente vergonzoso. ¿Es que nadie se ha convencido de que Tracy Strauss sobraba en la serie desde el primer momento que entró en la misma?
Sinceramente, esto me ha parecido una herida muy grave a un volumen que me había ilusionado bastante, el golpe ha sido tan tan grande que estoy incluso, planteándome seguir viendo la serie si finalmente emiten el próximo Volumen.
El que no destroza una serie es porque no quiere...
Llegó, sin duda, el final esperado del cuarto volumen de Héroes, algunos esperábamos que este capítulo no fuera el final del volumen, sino el final de la serie, pues esta se había mantenido con interés y acierto hasta entonces, pese a tener unas inestabilidad e incoherencias puntuales de guión bastante sangrantes. Digan lo que digan los "devoradores semanales de series" (que no buscan una obra correcta en su conjunto e

La serie no va a acabar, quiere renovarse la misma por un quinto volumen (Llamado Redención), y el capítulo que hemos visto no es, para nada, un capítulo bueno. Es más, siendo sinceros y sin pelos en la lengua ha sido horrible (Si no quieres ver spoiler es el momento de que dejes de leer), vergonzoso y que parece más una broma de mal gusto que un capítulo en condiciones.
Todo empezaba relativamente bien, como era de esperar, Sylar se hará pasar por Nathan e intentará llegar al presidente para sustituirlo con el poder de Metamorfo, la familia Petrelli al completo intentará evitarlo, con la ayuda indispensable de Noah Bennet, Matt Parkman así como Hiro y Ando. ¡Bien, hasta aquí todo parece normal! Con estas fichas sobre el tablero la partida prometía ser apasionante, ¡y no empezó tan mal! La jugada que Sylar le hace a Danko es magistral, aunque no terminamos de entender por qué no hizo desaparecer a uno de los pocos que sabía realmente que poseía la habilidad de metamorfo. Cuestiones sobre lo que hubiéramos hecho nosotros a parte, el movimiento no era descabellado, y la historia avanzaba con corrección.
Y entonces empieza la devacle, la historia se mantiene relativamente cohesionada y coherente, pero a mitad del capítulo empiezan a desencadernarse a toda velocidad acontecimientos que van desvirtuando la historia, dejándonos perplejos primero y decepcionados después.
Todo empieza a destrozarse cuando entra en escena un personaje que poco pintaba ya en la historia en este volumen, y sí, estoy hablando de Peter Petrelli, que reaparece de la nula importancia para convertirse en el salvador del mundo mundial, logrando (no se sabe aun como) tocar a un Sylar con más habilidades para defenderse que pelos y absorviendo de golpe (Se da a entender) todos sus poderes (aunque sólo vemos como utiliza el de metamorfo, y suponemos que el de regeneración, si no no entendemos como sobrevive a los calambrazos que Sylar le da).
Ala, de golpe lo hemos vuelto a hacer, hemos traido, de la nada, de nuevo al Superman, omnipotente que en un par de escenas se convierte tan poderoso como el supervillano que, para obtener el suculento poder al que ha llegado, no sólo ha tenido que trabajárselo durante toda la serie, sino que dar pie a toda una serie de historias y alianzas que son las que han dado vida al Volumén 4.
Bien, posteriormente vemos a Sylar volar... ¡Sin haber utilizado la Aptitud Intuitiva con Nathan! (Cuando este aun estaba vivo). Teorías hay miles sobre cómo pudo comprender su poder sin abrirle la tapa de los sesos, confirmada... ¡Ni una sola! (Los guionistas no se tomaron el detalle de explicarnos esa escena que, directamente, podían haberse ahorrado haciendo que Sylar entrase en escena de cualquier otra manera).
Y luego la muerte de Nathan, ¡qué manera tan heróica y épica de matar y quitarse de en medio a un personaje que lleva, nada más y nada menos, que en la serie desde el primer capítlo! (Y el que no coja esta ironía, es completamente imbécil), ¡vamos, hubiera sido más épico que Nathan hubiera muerto de un arañazo de Bigotitos, así al menos, nos hubiéramos reid

Posteriormente Hiro descubre gracias a Suresh (Que aparece fugazmente, cuando ya hace tiempo que tiene nula importancia en la historia y siendo esta una nueva excusa para intentar volver a meterlo en la trama) que no puede utilizar sus poderes sin que le afecten negativamente y pudieran producirle la muerte... ¡Pero te lo sueltan de golpe! Sin explicarlo demasiado por supuesto y no profundizando más en esto, ¡qué manera más vil y mezquina de sacarse de la manga un nuevo hilo conductor para darle historias a Hiro en el quinto volumen!
Pero bueno, a esta parte de la historia no realizaré más ataque, pues es la más potable del capítulo entero.
Pero llegamos al final, ¡oh, temido final! Si creíamos que lo habíamos visto todo estábamos equivocados. Superman entra en escena de nuevo, Noah le trae un "somnífero que podría dormir a un elefante" para que lo utilice contra Sylar. Peter consigue engañar a Sylar y hacerse pasar por el presidente, y de buenas a primeras, ¡ZAS! Le clava el somnífero y a dormir, se acabó Gabriel Gray y el magistral plan porque un niñato con complejo de EMO ha decidido (por designio de Guión) convertirse de nuevo en Supermán en el último capítulo.
¡Y si pensaban que lo han visto todo no se larguen todavía, que viene lo mejor! Las incoherencias se desencadenan de golpe. A la señorita Ángela Petrelli le parece más coherente sustituir a su difunto hijo por un Sylar con el poder de Metamorfo y la mente alterada por Parkman para que crea ser realmente Nathan, que utilizar la sangre de Claire o del propio Sylar para resucitar a Nathan (Como ya ocurre en volúmenes anterior). ¡No sólo esto, sino que así se cepillan a Sylar de la serie! Parkman le borra la memoria y se convierte en el nuevo Nathan, y ala, mama tan contenta, ¡ojos que no ven corazón que no sienten! Total, ¡a su hijo lo seguirá interpretando el mismo actor!
No hace falta decir más... ya no hago referencia al adelanto del siguiente volumen porque lo de la "mujer agua" me parece desquiciante, sacado de la manga e igualmente vergonzoso. ¿Es que nadie se ha convencido de que Tracy Strauss sobraba en la serie desde el primer momento que entró en la misma?
Sinceramente, esto me ha parecido una herida muy grave a un volumen que me había ilusionado bastante, el golpe ha sido tan tan grande que estoy incluso, planteándome seguir viendo la serie si finalmente emiten el próximo Volumen.
El que no destroza una serie es porque no quiere...